Ángel Caído (Mini Relato). Publicado en el libro "Escritores de Gaucín, Writters, 6".

Ángel Caído

Todo lo que crece a lo ancho y no a lo largo no puede ser bello, dices tú. Yo me sonrío porque del mismo modo te me quejas cada tarde de que cada noche estás en casa sólo y no tienes ni un amor, pero también me haces sentirme pequeña y redonda.

Esa tarde me quedé mirando tu paso largo y elegante atravesando la plaza con el caminar esbelto que te caracteriza. Cielo gris y varios días de levante fuerte. Todo quietud azorada por tus pasos. Sobre promiscuidad y derecho de pernada habíamos hablado.

Acabo de abrir el armario, para buscar los bolsos de souvenirs que guardamos donde tú propusiste, para reponer cuando se hubiesen vendido los que estaban en la tienda; y te me has venido encima. Encima de mis piernas, de mi pantalón corto negro y de mis pies desnudos en las chanclas, de mis dedos y uñas esmaltadas de rojo. Porque no has visto la primavera, pero ya está avanzado hasta el verano. Te he sentido caer, sin volar, hasta el suelo con toda la fuerza sutil de la gravedad y no he podido detener tu caída. Me ha impresionado, porque he pensado que tú pensabas en mí y que de nuevo has querido ponerme a prueba en lo profundo de la vida buscándote a ti mismo.

A mis pies, nunca imaginé poder tenerte a los pies, en mis pies. Impensable para mí el que tu familia iba a elegir el ropero de la habitación de matrimonio de tus padres, el mismo ropero que decidiste que iba a servir de almacén, en este caso también para guardar tus restos. No lo he sabido hasta ahora mismo.

                                                                                       Isabel Ma. Sánchez Heras.

                 Gaucín octubre 2019


Comentarios

Entradas populares de este blog

Poesía de Élite

25 Años del Festival Flamenco del Corcho Valle del Genal

La frutería