Revista ElGenal 1. Abril 2000 (Editorial)
Revista El Genal 1. Abril 2000.
EDITORIAL
“La vida del hombre en la ciudad, es ¡tan agitada! Que no le permite mirarse hacia adentro. Mientras que el hombre del campo, esa introspección, digamos más profunda porque tiene más tiempo desde un trabajo, que un obrero que en la ciudad que cumple un turno, y después de ese turno tiene que ir a otras labores, no tiene el mismo ritmo de vida. Entonces el tiempo para mirarse a sí mismo, es mayo para el del campo, y por lo tanto los valores de su cultura pueden ser más sólidos”.
Víctor Jara
Hace muchos años , hubo en Fez un coloquio que reunió a muchos sabios del mundo conocido hasta entonces. El tema a tratar era designar la tierra más propicia para la dilatación del ánimo humano.
Después de decena de días de disputa fue Andalucía quien ganó el voto final, Al-Andalus.
Nosotros aquí, en el sur, en el Valle del Genal, vivimos en esta tierra, que sin fronteras, ni límites nos da un carácter y un modo de ver la vida y los acontecimientos. Vivimos en una tierra que se eligió como la más propicia para la dilatación del ánimo.
Los medios de comunicación repiten continuamente que nunca hemos sido tan libres y que este es el mejor de los mundos posibles…Y es cierto, pero a groso modo puede parecer que sólo somos libres para consumir, contaminas y hacer la guerra.
¿El hombre está en la Tierra sólo para competir y hacer la guerra?
El humano no nació hiriente, no sólo vive de pan y no sólo vivirá de pan.
El camino de la sabiduría pude que no se acumular saber y ciencia, sino hacer una introspección de la propia realidad y juzgarla. Juzgarla y conocer en cada uno el misterio de la Creación que puede que sea más que nada el trabajar por hacer de la Tierra un lugar más habitable para todos los seres vivos. Saber quizás que la vida es el arte de redimir la muerte. Pero la muerte puede pensarse también como sólo un cambio de estado.
Nos gustaría intentar conseguir sonrisas, cólera, lágrimas, indecisión, sensaciones, sentimientos, expresiones…Hacer que seamos más humanos. Cada uno, cada lugar, tiene su propia singularidad que enriquece. Incluso hay cosas inefables y a veces inexplicables de tal modo que nosotros sólo podremos acercarnos a ellas y amarlas.
Ojalá entre todos podamos tener una gran complicidad. Nos une la Tierra, y el Agua y el Sol. También nos une el vivir en sitios en donde no hay hospitales, ni semáforos, ni cines, ni universidades. Nos une ser pocos. Pocos pero muy conscientes de que somos y queremos ser de pueblo.
Aquí tienen el resultado del trabajo de un grupo de gente de nuestra Serranía, un sueño pendiente desde hacía años, una loca aventura que esperamos poder llevar a buen puerto. Parte de este sueño ve hoy la luz, El Genal nº1, el resto, el futuro de esta revista depende de todos, lectores, editores, redactores, colaboradores…
Ojalá la revista que hoy nace sirva de unión entre los 15 pueblos del Valle del Genal y que por sus páginas nuestros pueblos sean más conocidos tanto en nuestra comarca, como más allá de sus fronteras.
Isabel Ma. Sánchez Heras
Publicado en la revista “El Genal 1”
Abril de 2000
Isabel como pasa el tiempo de rápido,veinte años casi nada.
ResponderEliminarIsabel ,como pasa el tiempo veinte años casi nada.Que bonitos comienzos.
ResponderEliminarSi, veinte años ya y conservamos el cariño, la amistad y yo en especial el agradecimiento a ustedes.💛
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