Óscar
Óscar Aquí está en las fotos mi amigo Óscar Ortega Atienza, Diego Óscar, como se llamaba, o se llama. Muchas veces no sé qué hacer con mis muertos, quiero decir que no sé qué hacer con mis muertos cuando tengo muchas ganas de que no estén muertos, cuando tengo ganas de contarle cosas, de mirarlos a los ojos. Hay veces que no me sirve eso que algunas personas dicen que les hablan a las fotos o al espíritu, porque yo quiero escucharlos y olerlos. Quiero que me respondan con sus palabras, no con lo que me puedo imaginar que me dirían. Con Óscar me pasa esto. Fuimos muy amigos en la infancia y la adolescencia, muy amigos. Luego nos distanciamos en el espacio y tanto él como yo pensábamos que en el tiempo iba a haber un momento en que nos íbamos a reír de todas esas cosas que habíamos hecho juntos como: disfrazarnos, bañarnos en las albercas y en las piscinas de patas, bailar los trompos, contar películas, ir a coger cigarrones o tritones, ir a la escuela juntos, cons...