Vale la alegría
VALE LA ALEGRÍA
Hace unos días escribí a una amiga, María Luisa, trabajé con ella hace unos cuantos de años en su consulta, ella es terapeuta y aprendí a su lado muchas cosas de las que utilizo en mi vida cotidiana. En su mensaje me hablaba ahora de cerrar ciclos de vida.
Ese mismo día recibí en casa un ejemplar del libro “Antología poética de la Serranía de Ronda”, recibí un ejemplar, porque es lo que le corresponde a cada uno de los escritores que aparecen en el libro, y lo que me corresponde a mí como autora, como poeta que aparezco ahí.
Vamos ya por la tercera ola en España, de la Covid 19. Cuando estábamos en plena primera ola, confinados totalmente y muchos con el miedo contenido, hubo bastantes personas que se pusieron a trabajar con harina, haciendo bizcochos, panes...En aquel entonces yo pensaba que había en el inconsciente colectivo una idea relacionada con trabajar lo básico en nosotros, el pan de cada día, lo que realmente nos ha llenado durante generaciones, el trigo, tan manipulado genéticamente y tan tocado con pesticidas y plagicidas, tan desvirtuado de lo que es el grano en su esencia. ¡Tan simbólico el pan! El pan compartido qué bien sabe.
Pues una de esas noches de la primera ola en abril, nos disponíamos en casa a hacer unas pizzas caseras cuando llaman por teléfono a mi pareja, Francis. Era Fran Serrato, alguien que no conocíamos y que le proponía a mi chico, aparecer en una antología de poetas que se estaba haciendo de la Serranía de Ronda. Tenía tres días para presentar el material, ya que el plazo que el coordinador de la antología, esta persona que llamaba, había establecido para recibir el material de los autores se acababa entonces. Parece ser que fue en ese momento cuando supo de Francis y su poesía. Oí como mi chico le dijo que sí que iba a preparar su material y que yo, su pareja también era poeta que me lo iba a decir y que se lo iba a decir también a otros poetas de su pueblo, Gaucín.
Pues ya está la antología puesta a la venta y rodando por el mundo y vale la alegría. Todo mi entorno, mi familia, mis amigos, la gente que quiero y me quieren sabe lo que yo trabajé para hacer la revista El Genal, La Serranía y cuánto luché para sacar adelante el proyecto de vida que era Editorial La Serranía. Y por supuesto es de voz pópuli el revés que afortunadamente me dio la vida para querer vender mi parte de la editorial.
Cuando María Luisa, esta amiga de la que hablo al principio de la reflexión, me hablaba de cerrar ciclos yo le decía que lo de los ciclos yo no los veía. Había comprobado como la vida es un todo y que no hay que empeñarse en cerrar nada sino en dejar que todo tenga su tiempo porque al final todo está conectado y somos porque hemos vivido.
Me vale la alegría el aparecer en este libro por haber tenido la suerte de tener el compañero, Francis Prieto, y que conocí por mi trabajo en Editorial La Serranía. Él siempre me inspiró y me inspira muchísimo, además de que me anima con mi vocación de poeta me ha ayudado a criar una hija, es un padre “putativo” como se dice de San José.
Me vale también la alegría por haber tenido la capacidad de dignificar mi poesía y darle el lugar que se merece. Y ser atrevida y querer anteponer la poesía, la creación a las cosas vulgares.
Y me vale la alegría cuando mi hija nos ha dicho a su padrastro y a mí que se siente muy orgullosa de que estemos ahí y con las poesías que estamos. Ella vive cada una de nuestras creaciones, nos conoce y nos diferencia bien como poetas.
Y mucho me vale la alegría cuando veo que de algún modo el destino, el pasado que se antoja presente porque ya se ha sanado, nos ha puesto a Francis y a mí en un libro de Editorial La Serranía como poetas, como lo que queremos ser, que lleva por cubierta una ilustración de una vista del Estrecho, el paisaje que me centró, y es obra de mi amigo y artista Paco Marín. La alegría que él tenía, Paco Marín, cuando nació Isabel María, mi hija, aún se deja palpar. El tío Paco, como le gustaba decirle a Isabel María que era , ha confirmado que la vida es un todo y no tiene principio ni fin.
Vale la alegría ser agradecida a la vida.


Me ha gustado mucho conocer esta historia, radia alegría y cariño para con los tuyos. Sigue escribiendo Isa, me gusta leerte. 😚
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