Las nubes del Conio
hay
nada
más vertiginoso
que ver
nublarse
el Conio
y
no llover
en mi pueblo.
Me asusto
de las señales
que da
la naturaleza
y
ahora
no se cumplen.
El grajo
ya ni vuela
alto,
ni vuela bajo.
Barruntan
agua
el azúcar,
la sal,
las lozas del suelo
y
no llueve.
El clima
es un vacío
de la desgana
humana.
Ahora
el cielo
da
escalofríos.
Quizás
hoy
es
de los días
que no llegue
a atardecer
y
ojalá
también
al afilador
se le olviden
los nombres.
El clima
es un vacío
de la desgana
humana.
Ahora
el cielo
da
escalofríos.
Quizás
hoy
es
de los días
que no llegue
a atardecer
y
ojalá
también
al afilador
se le olviden
los nombres.
IsabelGenal
Muy sugerente el título y muy bonito el poema. Felicidades.
ResponderEliminar¡Ah! perdona, y preciosas fotos.
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